Recetivia
☰

Chiles rellenos de queso gratinados con salsa de tomate

Deliciosos chiles rellenos de queso, gratinados y acompañados con salsa de tomate casera. Fácil y sabrosa receta mexicana.

Chiles rellenos de queso gratinados con salsa de tomate
Total
50 min
Preparación
20 min
Cocción
30 min
Porciones
4
Dificultad
Media
Costo
Medio

Aprendé a preparar unos clásicos chiles rellenos de queso con una salsa de tomate fresca y casera. Este plato combina el sabor suave y cremoso del queso con el carácter picante y aromático del chile, todo gratinado para lograr una textura irresistible.

Ideal para una cena o almuerzo especial, este plato se puede acompañar con arroz blanco o tortillas. La receta es sencilla, y podés ajustar el picante y el tipo de queso según tu gusto.

Preparación

  1. 1

    Asar y limpiar los chiles

    Poné los chiles poblanos directamente sobre la hornalla o en horno a 220 °C hasta que la piel esté quemada y se pueda despegar (unos 10 minutos). Luego, colocá los chiles en una bolsa plástica o recipiente cerrado para que suden 10 minutos. Pelá con cuidado la piel quemada y quitá las semillas y nervaduras sin romperlos.

  2. 2

    Preparar la salsa de tomate

    Picar la cebolla y los dientes de ajo. En una sartén con 1 cucharada de aceite, rehogá hasta que estén transparentes. Licuá los tomates perita y agregalos a la sartén. Cociná a fuego medio unos 15 minutos hasta que espese. Si querés, añadí la crema para suavizar la salsa. Salpimentá a gusto.

  3. 3

    Rellenar los chiles

    Cortá el queso fresco en bastones o desmenuzalo si usás tipo muzzarella. Rellená con cuidado cada chile dejando espacio para cerrar. Podés cerrar con palillos si hace falta.

  4. 4

    Disponer para gratinar

    Colocá los chiles rellenos en una fuente para horno ligeramente aceitada. Cubrí con la salsa de tomate y espolvoreá con el queso rallado.

  5. 5

    Gratinar

    Llevá la fuente al horno precalentado a 200 °C y gratiná durante 10 a 15 minutos o hasta que el queso esté fundido y dorado.

Consejos

  • Para pelar los chiles más fácil, asegurate que estén bien asados y dejalos reposar dentro de bolsa para sudar.
  • Podés reemplazar el queso fresco por muzzarella para un sabor más suave y mejor gratinado.
  • Si preferís menos picante, elegí chiles poblanos que son más dulces y suaves.
  • Serví con arroz blanco o tortillas de maíz para complementar el plato.

Variaciones

  • Proba rellenar los chiles con mezcla de carne picada y queso para una opción más sustanciosa.
  • Usá salsa de tomate con chile para un toque más picante.
  • Agregá verduras salteadas al relleno, como cebolla morada o pimiento rojo en tiras.

Errores frecuentes

  • Pelar los chiles cuando todavía están calientes y secos, dificulta quitar la piel quemada.
  • Pinchar o romper los chiles al sacar semillas, lo que provoca que se salga el relleno.
  • No gratinar lo suficiente y que el queso quede solo derretido sin tomar color.
  • No ajustar la salsa de tomate a punto, que puede quedar muy líquida o muy ácida.

Conservación

Los chiles rellenos con salsa se conservan en un recipiente hermético en la heladera hasta 2 días. Recalentá en horno o microondas antes de servir.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar otros tipos de chiles para esta receta?

Sí, podés usar chiles anaheim o jalapeños grandes si te gustan más picantes, aunque su sabor y textura serán distintos.

¿Qué tipo de queso es mejor para rellenar?

El queso fresco es clásico por su sabor y textura, pero la muzzarella es ideal si buscas que gratine bien y sea más suave.

Información nutricional (por porción)

Calorías
350 kcal
Proteínas
20 g
Carbohidratos
15 g
Grasas
22 g

Valores aproximados; pueden variar según los ingredientes utilizados.

Seguí cocinando

Más recetas que te pueden gustar