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Sopa crema de calabaza con semillas tostadas para noches frías

Disfrutá de una sopa crema de calabaza bien cremosa y acompañada con semillas tostadas para un toque crocante.

Sopa crema de calabaza con semillas tostadas para noches frías
Total
45 min
Preparación
15 min
Cocción
30 min
Porciones
4
Dificultad
Fácil
Costo
Económico

Esta sopa crema de calabaza es ideal para las noches frías, con una textura suave y cremosa que reconforta. Las semillas tostadas aportan un contraste crocante y sabor que elevan este plato tradicional.

Fácil y rápida de preparar, esta receta utiliza ingredientes simples y accesibles que seguramente tenés en tu cocina. Además, es una opción saludable y deliciosa para compartir en familia o con amigos.

Preparación

  1. 1

    Preparar el sofrito

    En una olla grande, calentá 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Agregá la cebolla picada y los dientes de ajo picados, cociná hasta que estén transparentes, unos 5 minutos.

  2. 2

    Agregar la calabaza y el caldo

    Incorporá la calabaza pelada y cortada en cubos a la olla. Revolvé unos minutos y luego verté el caldo de verduras. Llevá a hervor, bajá el fuego y cociná tapado durante 20 minutos o hasta que la calabaza esté tierna.

  3. 3

    Procesar la sopa

    Retirá la olla del fuego y con una licuadora de mano o procesadora, procesá la mezcla hasta obtener una crema homogénea y suave. Si queda muy espesa, podés agregar un poco más de caldo o agua.

  4. 4

    Condimentar y añadir crema

    Volvé a poner la crema en la olla, agregá sal, pimienta negra a gusto y una pizca de nuez moscada si querés. Añadí la crema de leche y mezclá bien, calentá unos minutos sin que hierva para que se integren los sabores.

  5. 5

    Tostar las semillas

    Mientras se calienta la sopa, en una sartén seca a fuego medio, tostá las semillas de calabaza durante 3-5 minutos, moviéndolas para que no se quemen y estén doradas y crocantes.

  6. 6

    Servir

    Serví la sopa crema de calabaza caliente en platos hondos y espolvoreá las semillas tostadas por encima para aportar textura y sabor.

Consejos

  • Para un sabor más profundo, podés agregar una zanahoria picada junto con la cebolla en el sofrito.
  • Si no tenés crema de leche, se puede usar leche o una versión vegetal para reducir calorías.
  • Si te gusta el picante, agregá un toque de pimienta cayena o ají molido al servir.

Variaciones

  • Incorporar un poco de jengibre fresco rallado en el sofrito para un sabor diferente.
  • Servir con croutones caseros para mayor crocancia.
  • Cambiar las semillas de calabaza por semillas de girasol o nueces picadas.

Errores frecuentes

  • No procesar bien la sopa, lo que puede dejarla con trozos y textura irregular.
  • Agregar la crema demasiado temprano o cocinar después de añadirla, puede cortarse o perder cremosidad.
  • Tostar las semillas a fuego muy alto puede hacer que se quemen y amarguen.

Conservación

Guardá la sopa en un recipiente hermético en la heladera hasta por 3 días. Para recalentar, calentá a fuego medio removiendo para evitar que se pegue.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer la sopa sin caldo de verduras?

Sí, podés usar agua, aunque el sabor será menos concentrado. También podés usar caldo casero o cubitos disueltos.

¿Se puede congelar la sopa?

Sí, congelá en recipientes adecuados hasta 2 meses. Descongelá en la heladera y calentá antes de servir.

¿Cuál es la mejor calabaza para esta sopa?

La calabaza anco o de zapallo anco es ideal por su dulzura y textura cremosa.

Información nutricional (por porción)

Calorías
220 kcal
Proteínas
5 g
Carbohidratos
20 g
Grasas
14 g

Valores aproximados; pueden variar según los ingredientes utilizados.

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