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Croquetas de jamón ibérico y queso manchego

Croquetas cremosas y sabrosas con jamón ibérico y queso manchego, perfectas para un aperitivo o entrada distinguida.

Croquetas de jamón ibérico y queso manchego
Total
40 min
Preparación
20 min
Cocción
20 min
Porciones
4
Dificultad
Media
Costo
Medio

Estas croquetas combinan el sabor intenso del jamón ibérico con la textura y gusto único del queso manchego. La bechamel cremosa y crujiente por fuera hacen de este plato una delicia tradicional española que podés preparar en casa sin complicaciones. Ideal para compartir en reuniones o como entrada, estas croquetas llevan el clásico de la cocina española a otro nivel incorporando ingredientes de alta calidad y sabor profundo.

Preparación

  1. 1

    Preparar la bechamel

    Derrití la manteca en una cacerola a fuego medio. Agregá la harina y cociná revolviendo con batidor de alambre durante 2-3 minutos sin que tome color.

  2. 2

    Incorporar la leche

    Añadí la leche caliente poco a poco, sin dejar de revolver, para evitar grumos. Cociná hasta que la mezcla espese y tenga textura cremosa.

  3. 3

    Agregar jamón y queso

    Incorporá el jamón ibérico picado y el queso manchego rallado. Condimentá con sal, pimienta y nuez moscada a gusto. Mezclá bien.

  4. 4

    Enfriar la mezcla

    Pasá la mezcla a un recipiente y cubrila con film plástico tocando la superficie para evitar que forme costra. Dejá enfriar en la heladera al menos 3 horas.

  5. 5

    Formar las croquetas

    Con la mezcla fría, formá cilindros o bolitas con las manos ligeramente enharinadas.

  6. 6

    Pasar por huevo y pan rallado

    Pasá cada croqueta por huevo batido y luego por pan rallado, asegurando que queden bien cubiertas.

  7. 7

    Freír

    Calentá abundante aceite de girasol a 180 °C y freí las croquetas en tandas hasta que estén doradas y crocantes, aproximadamente 3-4 minutos.

  8. 8

    Escurrir y servir

    Retirá las croquetas con una espumadera y colocá sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Serví calientes.

Consejos

  • Podés preparar la mezcla y congelar las croquetas antes de freírlas para cocinarlas directamente luego.
  • Si no encontrás queso manchego, podés usar queso cremoso que funda bien.
  • No descuides la temperatura del aceite para evitar que absorban mucho aceite y queden grasosas.

Variaciones

  • Hacé una versión con jamón cocido en lugar de jamón ibérico para un sabor más suave.
  • Agregá un poco de perejil picado a la mezcla para un aroma fresco.
  • Incorporá cebolla caramelizada al relleno para variar el sabor.

Errores frecuentes

  • No dejar enfriar bien la masa provoca que se desarmen al freír.
  • Aceite demasiado frío hace que las croquetas absorban aceite excesivamente.
  • No cubrir la masa con film en contacto directo puede causar que se forme costra y arruine la textura.

Conservación

Las croquetas fritas se pueden conservar en heladera un máximo de 1 día bien tapadas. Para guardar la mezcla o croquetas sin freír, congelar en recipiente hermético por hasta 1 mes.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar jamón cocido en lugar de jamón ibérico?

Sí, aunque el sabor será más suave y menos típico, es una buena opción si buscás algo más económico.

¿Cómo evitar que las croquetas se abran al freír?

Es fundamental que la masa esté bien fría y compacta y que el aceite esté a la temperatura adecuada antes de freír.

¿Se pueden congelar las croquetas crudas?

Sí, formá las croquetas, congelalas separadas en una bandeja y luego almacenalas en bolsas o recipientes herméticos.

Información nutricional (por porción)

Calorías
280 kcal
Proteínas
15 g
Carbohidratos
20 g
Grasas
16 g

Valores aproximados; pueden variar según los ingredientes utilizados.

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