Recetivia
☰

Pizza casera con masa fina y tomate natural

Prepara una pizza casera con masa fina y salsa de tomate natural, ideal para una cena rápida y sabrosa.

Pizza casera con masa fina y tomate natural
Total
35 min
Preparación
20 min
Cocción
15 min
Porciones
4
Dificultad
Fácil
Costo
Económico

Esta receta de pizza casera con masa fina utiliza harina común para lograr un borde crujiente y delgado. La salsa preparada con tomate natural aporta frescura y sabor auténtico a la pizza.

Es una opción sencilla y práctica para hacer en casa, con ingredientes fáciles de conseguir y pasos claros que te garantizan una pizza casera deliciosa en menos de una hora.

Preparación

  1. 1

    Activar la levadura

    En un recipiente pequeño, mezclá el agua tibia con la levadura seca y una pizca de azúcar. Dejá reposar 10 minutos hasta que se forme espuma.

  2. 2

    Preparar la masa

    En un bol grande, mezclá la harina con la sal. Agregá la levadura activada y el aceite de oliva. Integrá hasta formar una masa suave.

  3. 3

    Amasar y descansar

    Sobre una superficie enharinada, amasá la masa durante 8 minutos hasta que quede elástica. Formá una bola y dejala reposar en un bol tapado con un paño limpio durante 30 minutos en un lugar tibio.

  4. 4

    Preparar la salsa de tomate

    Mientras la masa reposa, en un bowl mezclá los tomates triturados con el ajo picado, el orégano y sal a gusto. Reservá.

  5. 5

    Estirar la masa

    Precalentá el horno a 220 °C. Estirá la masa con un palo o con las manos sobre una placa de horno aceitada o con papel manteca, para obtener una base fina. Pincelá la superficie con un poco de aceite de oliva.

  6. 6

    Armar la pizza

    Distribuí la salsa de tomate sobre la masa estirada. Cubrí con el queso mozzarella uniformemente.

  7. 7

    Hornear

    Llevá la pizza al horno precalentado y cociná durante 12 a 15 minutos, hasta que el borde esté crocante y el queso fundido y dorado.

  8. 8

    Servir

    Retirá la pizza, decorá con hojas de albahaca fresca si querés, cortá en porciones y serví caliente.

Consejos

  • Para una masa más crujiente, podés agregar 1 cucharadita de azúcar a la masa para ayudar a la levadura.
  • Si no tenés tomates perita, podés usar tomates frescos comunes pelados y triturados.
  • No sobrecargues la pizza con salsa ni queso para evitar que la masa se humedezca.
  • Dejá reposar la masa en un lugar cálido y sin corrientes para que leude mejor.

Variaciones

  • Podés sumar ingredientes como jamón, morrones o aceitunas para una pizza más completa.
  • Reemplazá la mozzarella por queso fresco o muzzarella de bufala si conseguís.
  • Para la salsa, podés añadir un chorrito de aceite de oliva y azúcar para equilibrar la acidez.

Errores frecuentes

  • No activar bien la levadura antes de mezclarla con la harina.
  • Estirar la masa demasiado gruesa para una masa fina.
  • Poner muy mucha salsa, lo que hace que la masa quede húmeda y no crocante.
  • Hornear a temperatura baja, lo que impide que la masa quede crocante.

Conservación

Si sobra pizza, guardala en un recipiente hermético en la heladera y consumila dentro de 2 días. Para recalentar, usá horno o sartén para que recupere crocancia.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar levadura fresca en lugar de seca?

Sí, usá aproximadamente 20 g de levadura fresca y disolvela en el agua tibia igual que la seca.

¿Es necesario preparar la salsa con tomate natural?

No, podés usar salsa de tomate lista, pero la salsa con tomate natural tiene un sabor más fresco y casero.

¿Puedo hacer la masa el día anterior?

Sí, la masa se puede guardar en la heladera tapada hasta 24 horas para un mejor sabor y textura.

Información nutricional (por porción)

Calorías
320 kcal
Proteínas
12 g
Carbohidratos
45 g
Grasas
8 g

Valores aproximados; pueden variar según los ingredientes utilizados.

Seguí cocinando

Más recetas que te pueden gustar