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Provoleta a la parrilla con orégano y pimienta

Descubrí cómo preparar una provoleta a la parrilla perfecta con orégano y pimienta, un clásico irresistible para cualquier asado.

Provoleta a la parrilla con orégano y pimienta
Total
20 min
Preparación
5 min
Cocción
15 min
Porciones
4
Dificultad
Fácil
Costo
Económico

Esta provoleta a la parrilla con orégano y pimienta es un aperitivo típico argentino que no puede faltar en tus encuentros con amigos y familia. Fácil y rápida, resulta ideal para comenzar el asado o acompañar una picada.

Con solo queso provoleta, orégano y pimienta, lograrás un plato sabroso y con la textura justa: crocante por fuera y suavemente derretido por dentro. Te cuento cómo prepararla para que quede perfecta y algunos trucos para que no se te pegue ni se derrame.

Preparación

  1. 1

    Preparar la provoleta

    Si el queso provoleta está muy blando, lo ideal es cortarlo en fetas firmes de aproximadamente 1,5 cm de grosor para evitar que se desarme al cocinar.

  2. 2

    Precalentar la parrilla

    Encendé el fuego en la parrilla y dejá que alcance una temperatura media, idealmente unos 180 °C para evitar que se queme rápidamente el queso.

  3. 3

    Preparar la chapa o hierro

    Si usás chapa o un disco para provoleta, untalo con la cucharada de aceite de oliva para evitar que el queso se pegue. Si vas directo al hierro, podés pincelar la provoleta con aceite.

  4. 4

    Condimentar el queso

    Espolvoreá encima de cada feta una pizca de orégano seco y pimienta negra al gusto.

  5. 5

    Cocinar la provoleta

    Colocá las fetas sobre la chapa o directamente sobre el hierro de la parrilla. Cociná por aproximadamente 7-8 minutos con la tapa semi cubierta, hasta que el queso esté dorado por fuera y derretido por dentro.

  6. 6

    Servir caliente

    Con cuidado, retirá la provoleta de la parrilla con una espátula ancha. Serví inmediatamente, idealmente acompañada de pan fresco para disfrutar del queso fundido.

Consejos

  • Podés agregarle un toque de ají molido para darle un sabor picante.
  • Usá un queso provoleta de buena calidad, preferentemente con grasa media para que funda bien sin perder la forma.
  • Si la provoleta se derrite demasiado rápido y se pierde en la chapa, probá usar un molde para provoleta o un disco especial con filos altos.

Variaciones

  • Incorporá orégano fresco picado en lugar de seco para un aroma más intenso.
  • Agregá unas fetas finas de tomate o morrón por encima durante el último minuto de cocción.
  • Probá añadir un poco de chimichurri o salsa criolla como acompañamiento.

Errores frecuentes

  • Cocinarla en fuego muy alto hace que se queme por fuera y quede dura.
  • No cortar el queso en fetas firmes puede hacer que se desarme al cocinar.
  • No aceitar la chapa ni el queso puede provocar que se pegue y se dificulte retirarla.

Conservación

La provoleta se disfruta mejor al momento, pero si sobra podés cubrirla con papel film y guardarla en la heladera por un día. Recalentá en horno o a la parrilla a temperatura baja.

Preguntas frecuentes

¿Se puede hacer la provoleta sin chapa?

Sí, podés colocarla directamente sobre el hierro de la parrilla, pero es importante que esté aceitada para que no se pegue.

¿Qué temperatura es ideal para la parrilla?

Una temperatura media, alrededor de 180 °C, permite que el queso se funda sin quemarse rápidamente.

¿Se puede usar otro tipo de queso?

El queso provoleta es el ideal porque funde bien y tiene buen sabor, pero en caso de no conseguirse, se puede usar un queso similar semiduro y con buen punto de fusión.

Información nutricional (por porción)

Calorías
320 kcal
Proteínas
20 g
Carbohidratos
2 g
Grasas
26 g

Valores aproximados; pueden variar según los ingredientes utilizados.

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