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Salmorejo cordobés para untar o como entrada

Descubrí cómo preparar un salmorejo cordobés tradicional, cremoso y fresco, ideal para untar o como entrada en tus comidas.

Salmorejo cordobés para untar o como entrada
Total
15 min
Preparación
15 min
Cocción
0 min
Porciones
4
Dificultad
Fácil
Costo
Económico

El salmorejo cordobés es una crema fría típica de Andalucía, España, basada en tomates frescos y pan, perfecta para los días cálidos. Esta receta tradicional destaca por su textura espesa y su sabor intenso a tomate, realzado con ajo y un toque de vinagre.

Ideal para untar en pan o como entrada, este salmorejo es fácil de preparar y rinde varias porciones. Siguiendo estos pasos vas a conseguir un plato fresco y sabroso, que podés acompañar con huevo duro picado y jamón crudo para una experiencia completa.

Preparación

  1. 1

    Preparar los tomates

    Lavar los tomates y cortarlos en cuartos. Retirar partes verdes o dañadas.

  2. 2

    Remojar el pan

    Colocar el pan en un bol y remojarlo con un poco de agua, apenas para que se humedezca, no en exceso.

  3. 3

    Procesar los ingredientes

    En una licuadora o procesadora poner los tomates, el pan remojado escurrido, el ajo, el vinagre y la sal. Procesar hasta obtener una mezcla homogénea.

  4. 4

    Agregar el aceite

    Mientras la procesadora está en marcha, añadir lentamente el aceite de oliva para emulsionar el salmorejo. Debe quedar una crema espesa y lisa.

  5. 5

    Ajustar sabor y frío

    Probar y corregir la sal o vinagre si hace falta. Llevar a la heladera al menos 1 hora antes de servir para que esté bien frío.

  6. 6

    Servir y decorar

    Servir el salmorejo en platos o copas. Decorar con huevo duro picado y jamón crudo, si se desea.

Consejos

  • Utilizá tomates bien maduros para un mejor sabor y color.
  • Si querés más espesor, agregá un poco más de pan, pero sin pasarte para que no quede muy pesado.
  • Para un toque distinto podés reemplazar el vinagre de vino por vinagre de jerez.
  • El ajo es fuerte, podés usar solo medio diente si preferís un sabor más suave.

Variaciones

  • Podés incluir un toque de pimentón para variar el sabor.
  • Para una versión vegana, obviá el huevo duro y el jamón.
  • Servir con croutons o panes tostados para acompañar.

Errores frecuentes

  • Usar tomates poco maduros que hacen que el sabor sea ácido y poco dulce.
  • Agregar demasiada agua o pan y obtener un salmorejo muy líquido o pastoso.
  • No enfriar el salmorejo lo suficiente antes de servir.

Conservación

Conservá el salmorejo en un recipiente hermético en la heladera hasta 2 días. No es recomendable congelarlo porque pierde textura.

Preguntas frecuentes

¿Se puede usar otro tipo de pan?

Es preferible usar pan blanco sin corteza o pan de miga por su textura, para obtener la consistencia característica del salmorejo.

¿Puedo usar licuadora en lugar de procesadora?

Sí, pero es mejor hacerlo en ráfagas cortas para evitar calentar la mezcla y así conservar mejor el sabor y color.

¿Por qué el salmorejo debe quedar espeso?

La textura espesa es característica del salmorejo y permite que sea untado o servido como crema; si queda muy líquido es gazpacho, otra sopa fría.

Información nutricional (por porción)

Calorías
220 kcal
Proteínas
5 g
Carbohidratos
10 g
Grasas
18 g

Valores aproximados; pueden variar según los ingredientes utilizados.

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