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Salsa casera de tomate con albahaca para pastas

Preparate una salsa tomate albahaca fresca y sencilla para darle sabor a tus pastas caseras.

Salsa casera de tomate con albahaca para pastas
Total
40 min
Preparación
15 min
Cocción
25 min
Porciones
4
Dificultad
Fácil
Costo
Económico

Esta salsa casera de tomate con albahaca es una opción fresca y natural para acompañar tus pastas. Usando tomates maduros y albahaca fresca lograrás un sabor equilibrado y aromático que potencia cualquier plato de pasta.

Es fácil de preparar y se adapta bien tanto a pastas secas como frescas. Además, podés conservarla por varios días en la heladera para disfrutarla cuando quieras.

Preparación

  1. 1

    Preparar los tomates

    Pelá los tomates usando el método de escaldado (hacer un corte en cruz en la base, sumergir en agua hirviendo 30 segundos y luego en agua fría). Pelalos y picálos en cubos pequeños.

  2. 2

    Saltear la cebolla y el ajo

    Calentá el aceite de oliva en una cacerola a fuego medio. Agregá la cebolla picada y cociná por 5 minutos hasta que esté transparente. Añadí el ajo picado y cociná 1 minuto más, cuidando que no se queme.

  3. 3

    Cocinar la salsa

    Incorporá los tomates picados a la cacerola. Condimentá con sal, pimienta y azúcar (si usás). Bajá el fuego a medio-bajo y cociná la mezcla 20 minutos, moviendo de vez en cuando para que no se pegue.

  4. 4

    Agregar la albahaca

    Cuando la salsa haya reducido y espesado, agregá las hojas de albahaca picadas. Cociná 2 minutos más y retirala del fuego.

  5. 5

    Reposar y servir

    Dejá que la salsa repose unos minutos antes de usarla. Podés servirla con cualquier pasta que prefieras.

Consejos

  • Usá tomates bien maduros para una salsa más dulce y sabrosa.
  • Si querés una textura más fina, podés licuar la salsa al final de la cocción.
  • La albahaca fresca es esencial para el aroma. Evitá usarla seca para esta preparación.

Variaciones

  • Sumá un poco de vino blanco al cocinar la cebolla para darle un toque diferente.
  • Agregá un poco de queso rallado cuando sirven la pasta con la salsa para potenciar el sabor.
  • Podés usar tomates perita o en lata si no encontrás tomates frescos, ajustando la cantidad de azúcar.

Errores frecuentes

  • No pelar los tomates puede dar un resultado menos suave.
  • Cocinar la salsa a fuego muy alto puede quemarla y darle sabor amargo.
  • Agregar la albahaca demasiado temprano puede hacer que pierda aroma y sabor.

Conservación

Conservá la salsa en un frasco hermético en la heladera hasta 4 días. También podés congelarla por hasta 3 meses.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar albahaca seca en lugar de fresca?

No es recomendable porque la albahaca seca tiene un sabor y aroma menos intensos. La albahaca fresca da mejor resultado en esta salsa.

¿Se puede hacer la salsa sin cocinar?

Sí, podés hacer una salsa cruda con tomate y albahaca picados, pero tendrá una textura y sabor diferente, más fresca y menos concentrada.

Información nutricional (por porción)

Calorías
120 kcal
Proteínas
3 g
Carbohidratos
10 g
Grasas
7 g

Valores aproximados; pueden variar según los ingredientes utilizados.

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