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Sopa italiana de tomate y albahaca fresca

Deliciosa sopa italiana con tomates frescos y albahaca, perfecta para reconfortar y disfrutar de sabores mediterráneos.

Sopa italiana de tomate y albahaca fresca
Total
35 min
Preparación
10 min
Cocción
25 min
Porciones
4
Dificultad
Fácil
Costo
Económico

Esta sopa italiana de tomate y albahaca fresca combina la dulzura natural de los tomates con el aroma característico de la albahaca para crear un plato ligero y sabroso. Ideal para los días frescos o para iniciar una comida con un toque clásico italiano.

Preparar esta sopa es sencillo y rápido, con ingredientes comunes y frescos. Además, es una excelente forma de aprovechar tomates maduros y acompañar con un toque de pan casero o queso rallado para los amantes del buen comer.

Preparación

  1. 1

    Preparar los ingredientes

    Lavar bien los tomates y cortarlos en cubos grandes. Pelar y picar finamente la cebolla y los dientes de ajo.

  2. 2

    Sofreír cebolla y ajo

    Calentar el aceite de oliva en una olla a fuego medio. Agregar la cebolla y cocinar hasta que esté transparente, unos 5 minutos. Incorporar el ajo y cocinar 1 minuto más, cuidando que no se queme.

  3. 3

    Cocinar los tomates

    Agregar los tomates picados a la olla y cocinar a fuego medio-alto unos 10 minutos, hasta que estén tiernos y suelten jugo.

  4. 4

    Agregar el caldo y cocinar

    Verter el caldo de verduras, bajar el fuego a medio y cocinar la sopa durante 10 minutos para que se integren los sabores.

  5. 5

    Procesar la sopa

    Retirar la olla del fuego. Agregar las hojas de albahaca fresca y triturar la sopa con una licuadora o mixer hasta obtener una textura suave.

  6. 6

    Sazonar y finalizar

    Probar la sopa y ajustar con sal, pimienta y una pizca de azúcar si hay acidez. Si querés, incorporar la crema de leche para un sabor más cremoso y mezclar bien.

  7. 7

    Servir

    Servir caliente, acompañando con pan rústico o tostadas si querés. Decorar con unas hojas de albahaca fresca adicionales.

Consejos

  • Usá tomates bien maduros para obtener mejor sabor y dulzura natural.
  • Si la sopa queda muy ácida, el azúcar ayuda a equilibrar el sabor.
  • La crema de leche es opcional, pero aporta suavidad a la sopa.
  • Podés tostar unas rebanadas de pan con ajo y aceite de oliva para acompañar.
  • Si no tenés albahaca fresca, podés usar una pizca de albahaca seca, pero no es lo ideal.

Variaciones

  • Podés agregar unas hojas de espinaca para sumar nutrientes y color.
  • Para una versión vegana, evitá la crema y usá leche de coco o simplemente caldo.
  • Incorporá un poco de queso parmesano rallado al momento de servir para un toque extra de sabor.

Errores frecuentes

  • No cocinar bien los tomates puede dejar la sopa con sabor a crudo.
  • Agregar demasiada albahaca puede dominar el sabor, usá la cantidad justa.
  • No sazonar al final puede hacer que la sopa quede sosa.
  • Procesar demasiado puede hacer que pierda textura; dejarla un poco rústica es preferible.

Conservación

Guardá la sopa en la heladera en un recipiente cerrado hasta 3 días. Para conservar más tiempo, podés congelarla en porciones.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar tomates en lata en lugar de frescos?

Sí, es posible usar tomates en lata pelados y triturados, aunque el sabor fresco se destaca más con tomates naturales.

¿Se puede congelar la sopa?

Sí, la sopa se congela bien. Descongelá en la heladera y calentá suavemente para conservar sabor y textura.

¿Es necesario pelar los tomates?

No es obligatorio, pero pelarlos aporta una textura más suave a la sopa. Podés hacerlo sumergiendo los tomates en agua caliente por 30 segundos para pelarlos fácilmente.

Información nutricional (por porción)

Calorías
120 kcal
Proteínas
3 g
Carbohidratos
15 g
Grasas
6 g

Valores aproximados; pueden variar según los ingredientes utilizados.

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