Recetivia
☰

Alcachofas a la montillana con jamón y huevo

Deliciosas alcachofas a la montillana con jamón crujiente y huevo, un plato completo y sabroso para cualquier ocasión.

Alcachofas a la montillana con jamón y huevo
Total
45 min
Preparación
15 min
Cocción
30 min
Porciones
4
Dificultad
Media
Costo
Medio

Las alcachofas a la montillana son una receta tradicional española que combina la suavidad de las alcachofas con la intensidad del jamón y la cremosidad del huevo. Esta preparación es sencilla y perfecta como entrada o plato principal ligero.

En esta receta encontrarás todos los pasos para preparar alcachofas tiernas gratinadas con jamón crujiente y huevo, con sabores equilibrados y texturas que encantan. Ideal para disfrutar en familia o sorprender a tus invitados con un toque del mediterráneo en tu mesa.

Preparación

  1. 1

    Preparar las alcachofas

    Lavar y limpiar las alcachofas, retirando las hojas duras y el tallo. Cortar por la mitad y frotar con el jugo de medio limón para evitar que se oxiden.

  2. 2

    Cocinar las alcachofas

    En una olla con abundante agua con sal, cocinar las alcachofas durante 15 minutos o hasta que estén tiernas. Escurrir bien.

  3. 3

    Saltear ajo y jamón

    En una sartén grande, calentar el aceite de oliva y saltear el ajo picado hasta que esté dorado. Incorporar el jamón y cocinar por 2 minutos para que se dore ligeramente.

  4. 4

    Mezclar ingredientes

    Agregar las alcachofas a la sartén con el jamón y el ajo. Salpimentar y mezclar bien para que se integren los sabores. Espolvorear el perejil picado.

  5. 5

    Colocar en fuente para horno

    Distribuir la mezcla de alcachofas en una fuente apta para horno. Romper un huevo sobre cada porción y cubrir con pan rallado para obtener una capa crujiente.

  6. 6

    Gratinar

    Precalentar el horno a 180 °C. Colocar la fuente con alcachofas y huevos y cocinar durante 10-12 minutos o hasta que el huevo esté a punto y el pan rallado dorado y crujiente.

  7. 7

    Servir

    Retirar del horno y servir las alcachofas a la montillana calientes, acompañadas si se desea con una ensalada fresca.

Consejos

  • Para limpiar las alcachofas más fácilmente, usá guantes para evitar que te manchen las manos.
  • Si no conseguís jamón crudo, reemplazá por jamón cocido en fetas finas, aunque el sabor cambia.
  • Controlá la cocción del huevo según tu gusto: más líquido o más firme.
  • Podés añadir un poco de queso rallado sobre el pan rallado para un gratinado más sabroso.

Variaciones

  • En lugar de jamón crudo, usá panceta ahumada cortada en tiras.
  • Agregá un toque de vino blanco al saltar el ajo y jamón para dar más aroma.
  • Incorporá un poco de queso crema antes de poner el huevo para una textura más cremosa.

Errores frecuentes

  • No limpiar bien las alcachofas, lo que puede dejar fibras duras.
  • Cocinar las alcachofas sin limón y que se oxiden y oscurezcan.
  • Gratinar demasiado tiempo y que el huevo quede seco o quemado.

Conservación

Se recomienda consumir recién hecho para disfrutar la textura crujiente. Si sobra, guardá en un recipiente cerrado en la heladera hasta 1 día y recalentá al horno para mantener el gratinado.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar alcachofas frescas y congeladas?

La receta está pensada con alcachofas frescas para mejor textura y sabor, pero podés usar congeladas descongelándolas y escurríndolas bien.

¿Se puede hacer sin huevo?

Sí, podés omitir el huevo y simplemente gratinar con pan rallado y queso para una opción vegetariana.

¿Qué acompañamientos van bien con este plato?

Una ensalada fresca o papas al vapor complementan muy bien esta preparación.

Información nutricional (por porción)

Calorías
320 kcal
Proteínas
18 g
Carbohidratos
15 g
Grasas
20 g

Valores aproximados; pueden variar según los ingredientes utilizados.

Seguí cocinando

Más recetas que te pueden gustar