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Pasta rellena con espinaca y ricota al horno

Deliciosa pasta rellena de espinaca y ricota gratinada al horno con salsa blanca y queso rallado.

Pasta rellena con espinaca y ricota al horno
Total
70 min
Preparación
40 min
Cocción
30 min
Porciones
4
Dificultad
Media
Costo
Medio

Esta receta combina una pasta rellena casera con un relleno suave de espinaca y ricota, ideal para una comida reconfortante. Se termina en el horno con salsa blanca y queso gratinado, logrando un plato cremoso y sabroso.

Perfecta para hacer en familia o sorprender en una ocasión especial, esta pasta te ofrece una textura delicada y un sabor balanceado entre verduras y lácteos.

Preparación

  1. 1

    Preparar la masa

    En un bowl grande tamizá la harina con la sal. Hacé un hueco en el centro y colocá los huevos. Integrá con un tenedor y luego amasá a mano hasta obtener una masa lisa y elástica. Cubrí con un repasador y dejá reposar 30 minutos.

  2. 2

    Cocinar y preparar el relleno

    Lavá bien la espinaca y cocinala en una sartén con un poco de aceite hasta que reduzca y suelte el agua. Dejala enfriar y escurrí para eliminar el exceso de líquido. Picá finamente. Mezclá la espinaca con la ricota, morrón picado, nuez moscada, pimienta y 50 g de queso rallado.

  3. 3

    Formar la pasta rellena

    Estirá la masa con un uslero o máquina hasta que quede fina. Cortá en rectángulos de 6x6 cm. Colocá una cucharadita del relleno en el centro de cada rectángulo, humedecé los bordes con agua y doblá formando un triángulo o cerrá como un sándwich presionando bien para sellar.

  4. 4

    Cocinar la pasta

    Llevá a hervir abundante agua con sal. Cociná la pasta rellena por tandas durante 2-3 minutos desde que flotan. Retirá con espumadera y colocá en una fuente para horno.

  5. 5

    Preparar para el horno

    Cubrí la pasta con la salsa blanca caliente y espolvoreá con el queso rallado restante.

  6. 6

    Hornear y servir

    Llevá al horno precalentado a 180 °C por 15 minutos hasta que esté gratinada y dorada. Serví caliente.

Consejos

  • Para que la masa quede más suave, podés agregar 1 cucharada de aceite a la masa antes de amasar.
  • Escurrí muy bien la espinaca para evitar que el relleno quede aguado.
  • Si no tenés morrón, podés omitirlo o reemplazarlo por cebolla caramelizada.
  • El tiempo de cocción de la pasta puede variar según el grosor; es importante que no se pase para que resista el horneado.

Variaciones

  • Podés agregar nueces picadas al relleno para un toque crocante.
  • Cambiar la ricota por queso crema para un relleno más cremoso.
  • Incorporar queso muzarella rallado en la mezcla para más sabor.

Errores frecuentes

  • No escurrir bien la espinaca puede humedecer demasiado el relleno y dificultar el sellado.
  • La masa puede quedar dura si se amasa poco o se cocina demasiado.
  • No sellar bien los bordes provoca que el relleno se salga durante la cocción.

Conservación

Guardá la pasta rellena sin cocinar en la heladera hasta por 24 horas. La pasta cocida con salsa al horno se mantiene bien en heladera por 2 días, recalentar en horno o microondas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar espinaca congelada?

Sí, pero debe estar bien descongelada y escurrida para evitar exceso de humedad en el relleno.

¿Se puede preparar la pasta con anticipación?

Sí, la masa y el relleno pueden prepararse el día anterior y armar la pasta justo antes de cocinar.

¿Qué otra salsa sirve para esta pasta?

Podés usar salsa de tomate o pesto para variar, aunque la salsa blanca es clásica para este relleno.

Información nutricional (por porción)

Calorías
480 kcal
Proteínas
25 g
Carbohidratos
55 g
Grasas
15 g

Valores aproximados; pueden variar según los ingredientes utilizados.

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