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Pizza con base de polenta y topping de jamón y champignones

Deliciosa pizza con base crujiente de polenta, jamón y champignones frescos. Una opción diferente y fácil de preparar.

Pizza con base de polenta y topping de jamón y champignones
Total
50 min
Preparación
20 min
Cocción
30 min
Porciones
4
Dificultad
Media
Costo
Medio

Esta pizza con base de polenta es una alternativa sin gluten y muy sabrosa para los amantes de la pizza. La polenta forma una base crujiente que sostiene un relleno clásico de jamón y champignones, ideal para una cena rápida y original.

El topping combina la suavidad del jamón cocido con el aroma de los champignones frescos, gratinados con queso mozzarella para un acabado dorado y fundente. Perfecta para sorprender con una receta distinta pero sencilla.

Preparación

  1. 1

    Preparar la polenta

    En una olla, hervir el agua con la sal. Agregar la polenta en forma de lluvia mientras se mezcla con cuchara de madera para que no se formen grumos.

  2. 2

    Cocinar la polenta

    Bajar el fuego y cocinar la polenta, revolviendo, durante 10 minutos hasta que espese y se despegue de los bordes. Añadir el queso rallado y el aceite de oliva, mezclar bien.

  3. 3

    Formar la base

    Volcar la polenta caliente sobre una placa para horno aceitada o con papel manteca. Extender con una espátula formando un círculo o rectángulo de unos 0.5 cm de espesor. Dejar enfriar y que tome consistencia.

  4. 4

    Preparar el topping

    Mientras tanto, saltear el ajo picado y los champignones en un poquito de aceite de oliva hasta que estén tiernos y cocidos. Salpimentar a gusto.

  5. 5

    Agregar los ingredientes

    Distribuir sobre la base de polenta el jamón cocido cortado y luego los champignones salteados. Cubrir con el queso mozzarella.

  6. 6

    Hornear la pizza

    Llevar al horno precalentado a 200 °C durante 15 minutos o hasta que el queso esté fundido y la base comience a dorarse.

  7. 7

    Servir

    Retirar del horno, dejar reposar 5 minutos y cortar en porciones. Servir caliente.

Consejos

  • Para evitar que la base se pegue, usar papel manteca o aceitá bien la placa.
  • Si la polenta queda muy firme, hidratar con un poco de agua o aceite extra para extenderla mejor.
  • Podés agregar hierbas frescas como orégano o albahaca al topping para más sabor.

Variaciones

  • Cambiar el jamón por panceta o fiambre de pavo.
  • Incorporar rodajas de tomate o aceitunas negras como ingredientes extra.
  • Usar queso provolone o gouda en lugar de mozzarella.

Errores frecuentes

  • No revolver la polenta al agregarla al agua, puede generarse grumos.
  • Hornear la pizza sin dejar enfriar la base puede hacer que se rompa al cortar.
  • Usar demasiada polenta al extender la base puede provocar que quede muy gruesa y menos crocante.

Conservación

Guardar la pizza sobrante en la heladera en un recipiente hermético hasta 2 días. Recalentar en horno para mantener la base crujiente.

Preguntas frecuentes

¿Se puede hacer la base de polenta con polenta instantánea?

Sí, podés usar polenta instantánea, pero reduce los tiempos de cocción según las indicaciones del paquete.

¿Puedo congelar la pizza con base de polenta?

Sí, podés congelarla cocida y fría en porciones, envuelta adecuadamente. Descongelar y calentar antes de consumir.

Información nutricional (por porción)

Calorías
350 kcal
Proteínas
18 g
Carbohidratos
40 g
Grasas
10 g

Valores aproximados; pueden variar según los ingredientes utilizados.

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